¿Por qué no se lee mi código QR?
Por qué el diseño bonito rompe los códigos
Poner el QR sobre una fotografía, usar colores claros para los módulos o redondear demasiado las esquinas reduce el contraste que el lector necesita. Los códigos con degradados suelen leerse en el móvil del diseñador, bajo luz perfecta, y fallar en la calle.
El logo en el centro funciona porque el QR lleva corrección de errores, pero esa tolerancia tiene un límite: por encima de aproximadamente el 30 % de superficie tapada, el código deja de leerse.
El error de impresión más común
Imprimirlo demasiado pequeño en un folleto, o pegarlo en un cristal donde se refleja la luz. También los QR sobre superficies curvas — botellas, vasos — que deforman la cuadrícula.
Prueba siempre el código impreso, no el archivo en pantalla. Son dos cosas distintas y solo una de ellas es la que verá la gente.
Estáticos y dinámicos
Un QR estático contiene el destino dentro: no se puede cambiar y no caduca nunca. Uno dinámico apunta a un servicio intermedio que redirige, y eso permite cambiar el destino después — pero deja de funcionar el día que ese servicio cierra o deja de pagarse.
Para algo impreso que va a durar años, el estático es la opción segura.
Nuestra app de iOS para justo esto. Funciona en tu dispositivo: sin cuenta y sin seguimiento.